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M O Q A W A M A

Napoleón y el islam

Napoleón y el islam

 
 Autor: Yusuf Fernández - Fuente: Amanecer del Nuevo Siglo
 

Entre los pensadores occidentales más ilustres que llevaron a cabo una aproximación personal al Islam cabe citar, sin ninguna duda, a Napoleón Bonaparte (1769-1821), Emperador de Francia.

 

La aproximación de Napoleón al Islam tuvo lugar durante su campaña en Egipto, en el año 1798. Se ha especulado mucho acerca de cuáles fueron las motivaciones que empujaron a Napoleón a emprender esta difícil expedición. Algunas de ellas tuvieron que ver, sin duda, con su deseo de convertir el Mediterráneo en un lago francés, tras la pérdida de Canadá y la India a manos de los ingleses pocas décadas antes. Con esta expedición, Napoleón quería también bloquear las rutas comerciales terrestres de Inglaterra hacia la India e incluso planteó la futura apertura de un canal entre el Mediterráneo y el Mar Rojo -que se materializaría un siglo más tarde en el Canal de Suez-.

 

Existen, sin embargo, otras fuentes que apuntan también que muchos de los generales de Napoleón, vinculados a la masonería, tenían un vivo deseo de conocer Egipto. Cabe señalar que algunos escritores y pensadores europeos del s. XIX, como Joseph von Hammer-Purgstall y Godfrey Higgins, consideraban que muchas de las doctrinas y prácticas de la masonería procedían de la corriente shií de los fatimíes, que dominó Egipto durante varios siglos en la Edad Media, desde donde habrían pasado a los caballeros templarios. Higgins fue un gran admirador del Islam y el Profeta Muhammad y quiso siempre visitar países como Egipto, Siria y Palestina. Algunos de estos autores entraron también en contacto con la sabiduría y conocimiento de las tariqas (cofradías) del Sufismo, la corriente mística del Islam. Todo esto explica el que muchos miembros de las logias masónicas de Europa sintieran una atracción hacia los países del Norte de África y Oriente Medio, a los que veían como la cuna de las doctrinas que practicaban.

Napoleón en Egipto

 

Existen diversas fuentes que señalan que Napoleón se convirtió al Islam durante su estancia en Egipto. Entre ellas, cabe mencionar el libro "Satanic Voices –Ancient and Modern" (Voces Satánicas – Antiguas y Modernas), del autor británico David Pidcock, publicado en 1992. El autor inglés indica en su libro que Napoleón adoptó tras su conversión el nombre de Ali. Junto a Napoleón, se convirtió también el general Jacques Menou, que eligió el nombre de Abdullah-Jacques. Menou se casaría posteriormente con una mujer egipcia, Sitti Zoubeida, que era descendiente del Profeta Muhammad. Algunos historiadores afirman, sin embargo, que esta aproximación de Napoleón al Islam era interesada y sólo pretendía facilitar su ocupación y gobierno del país.

 

Sin embargo, la obra "Journal inédit de Ste Hélène, de 1815 à 1818" (Diario inédito de Santa Elena, de 1815 a 1818) de Gal Baron Gourgaud, de dos tomos de extensión, echa por tierra la hipótesis de la conversión interesada. Gourgaud demuestra que Napoleón mantenía sus ideas sobre el Islam en sus últimos años, cuando se hallaba exiliado en la isla de Santa Elena. Uno de los compañeros que le acompañó a su exilio en la isla escribió: "En Egipto, Napoleón manifestó constantemente su asombro por las bendiciones que el Profeta del Islam y otros grandes hombres en la historia habían traído a las tierras que tomaron bajo su protección. Él esperaba que el Islam fuera la fuerza que permitiera recoger de nuevo estas bendiciones para el mundo, e incluso afirmó: "Creo que adoptaré el Islam como mi religión".

 

Ha y que indicar, por otro lado, que Napoleón fue mucho más allá de una simple declaración de simpatía hacia el Islam. Así por ejemplo, Napoleón declaró que la Ley Islámica o Shariah era superior a la ley europea de la época y manifestó su deseo de aplicarla en Europa. De hecho, Napoleón incluyó partes de la Shariah dentro del Código Civil napoleónico -que pasó a ser posteriormente un modelo para los códigos de muchos otros países europeos, incluyendo el español- y de las leyes penales francesas. Cabe señalar, según destaca el propio Pidcock, que cuando la Justicia francesa acusó a los fotógrafos que seguían al coche en que falleció la princesa Diana de Inglaterra y su acompañante, Dodi al Fayed, lo hizo utilizando para ello una parte antigua de la Jurisprudencia francesa, que inculpa a quien "no preste ayuda en el escenario de un accidente". Esta norma está tomada de la Jurisprudencia del Imam Malik, el fundador de la Escuela Maliki, una de las cuatro del Islam sunní.

 

Mientras estuvo en Egipto, Napoleón mantuvo largas discusiones con los ulemas (sabios religiosos islámicos) de El Cairo sobre teología islámica. En un momento de estas discusiones, Napoleón planteó la idea de que todo el Ejército francés napoleónico se convirtiera al Islam (Napoleón and the Awakening of Europe). Gourgaud añade a este respecto, citando una fuente de la época, que "Napoleón lee el Corán en silencio. Luego, levanta su cabeza y dice, como en un sueño, "la religión de Muhammad es la más bella".

 

Otro autor, Christian Cherfils, señala en su libro "Napoleón et l´Islam" (Napoleón y el Islam) que el emperador francés declaró en una ocasión: "La existencia y unidad de Dios, que Musa (Moisés) anunció a su pueblo y Jesús a su comunidad, fue proclamada posteriormente por Muhammad al mundo. Arabia se había convertido en un país de idólatras. Seis siglos después de Jesús, Muhammad concienció a los árabes acerca de la existencia de Dios, tal y como otros profetas como Ibrahim (Abraham), Ismail (Ismael), Musa (Moisés) e Isa (Jesús) habían hecho antes que él con otros pueblos. La paz en el Este había sido perturbada por los arrianos –los cristianos que seguían la doctrina unitaria de Arrio- y por los herejes que habían estado esforzándose para difundir, en nombre de la religión, un credo ininteligible que está basado en la Trinidad –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- (con estas palabras se refería Napoleón al catolicismo). Muhammad guió a los árabes al camino recto, les enseñó que Dios es Uno, que no tiene padre ni hijo, y que adorar a varios dioses era una costumbre absurda, que supone una continuación de la idolatría". Hay que señalar aquí que en el acercamiento al Islam de Napoleón influyó en efecto el rechazo que sentía hacia la religión católica y a algunos de sus dogmas más notorios, como el de la Trinidad. En este sentido, el Emperador francés se hallaba próximo, ya antes de su expedición a Egipto, a las ideas teístas de algunos de los Ilustrados franceses, como Voltaire y Rousseau, que también mostraron una profunda oposición a la Iglesia y su doctrina.

 

En otro lugar del libro de Cherfils se recoge otra cita de Napoleón: "Yo soy musulmán unitario y glorifico al Profeta... Espero tener en un futuro cercano la oportunidad de reunir a gente sabia y culta de todo el mundo y establecer un gobierno, que dirigiré en base a los principios escritos en el Corán". (Extractos de la Correspondencia de Napoleón (17-7-1799), TomoV, nº 4287, París 1914).

 


http://www.webislam.com/?idn=272

Carta del escritor José Luis Ontiveros

 

 

Excelentísimo Señor Embajador de la República Islámica de Irán en México,

Doctor Ghadiri Abyaneh
Presente

Me dirijo a su Excelencia en estos momentos de acoso e intentos de descrédito de la Revolución Islámica que condujo el Imán Jomeini, que Alá guarde en su Trono, en contra de la tiranía del Sha Reza Palevi y de su corrupta monarquía, enfrentado un desafío mayúsculo durante un largo periodo de resistencia, martirio y persecución que finalmente lograron derrocar en el glorioso 1979, año 1400 de la Hégira, a ese poder antiislámico y antipopular, derivado de la conspiración internacional sionista y de los gobiernos colonialistas del podrido Occidente, especialmente de Estados Unidos y Gran Bretaña, así como de Israel, centro y metrópoli de las acechanzas que han sufrido los pueblos del mundo en defensa de sus derechos soberanos y de sus raíces identitarias.
Yo y mi esposa Julieta tuvimos oportunidad de escuchar su brillante conferencia en el pabellón -el más grande e interesante de todos los países- que la República Islámica de Irán montó con motivo de la semana de intercambio cultural entre las ciudades del mundo y la ciudad de México, de acuerdo a la antigüedad, refinamiento y sabiduría de su gran nación, hace apenas un poco más de una semana, el sábado 13 de junio, cuando su Excelencia se refirió al proceso electoral en Irán y leyó los resultados de los comicios presidenciales en que aventajaba claramente el actual presidente reelecto Mahmud Ahmanidejad, que se ha distinguido por ser el único estadista en el orbe que ha negado con datos estadísticos incontrovertibles el falso holocausto judío durante la segunda guerra mundial que ha dado por resultado el genocidio que padece el heroico pueblo palestino, los países árabes como Irak, que ha sufrido de una guerra salvaje y cobarde de agresión dirigida contra la población civil, el terrorismo de las bombas de racimo y de uranio y la destrucción de su identidad y memoria histórica por parte de Estados Unidos e Israel, considerando que emplearon al dictador Saddam Hussein -en ese tiempo marioneta de Occidente para que realizara su proditorio ataque a Irán para aniquilar su revolución y en que se usó gas tóxico proporcionado por EU, Israel, Francia e Inglaterra-, y los propósitos de exterminio de pueblos con nobleza y un gran legado lírico y legendario como Afganistán, -Ariana Antiqua- que ha demostrado su capacidad de resistencia ante los imperialismos británico, ruso, soviético, estadounidense y de sus socios európidos de la organización criminal de la OTAN, junto con la instauración de poderes locales bastardos en el mundo musulmán que traicionan y son claramente apóstatas respecto a las enseñanzas del Profeta Mahoma, que nos guíe y bendiga, y de la ley coránica, de tal modo que como Usted lo demostró la Revolución Islámica de Irán y el régimen del presidente Ahmanidejad se ha empeñado en el uso de la energía atómica con fines pacíficos, la diversificación económica y diplomática de Irán y un impulso decisivo en su desarrollo e investigación tecnológica, infraestructura petrolera y en el avance cultural, educativo, artístico y cinematográfico de la juventud iraní, en el papel de la mujer que ha recuperado su dignidad frente al consumismo occidentafílico de la prostitución de las más altas cualidades femeninas, y principalmente, en el orgullo legítimamente patriótico de pertenecer a esa gran nación islámica. Sólo cabría agregar que su Excelencia dio la conferencia en un abierto debate público, sin ningún aparato de protección ni guardias, con un tono comedido y sencillo, profundo, lúcido y directo con plena libertad de expresión y pensamiento.
Actualmente los medios de información occidentales que reproducen las matrices ideológicas del sionismo en el mundo, tratan de empañar y desfigurar la gesta democrática, la verdadera democracia directa del régimen popular iraní, y la ejemplar participación del pueblo -en un 85 por ciento- en las elecciones celebradas que han dado una holgada y más que suficiente ventaja al presidente Ahmanidejad sobre su más cercano competidor el muy dudoso Mirhosein Musavi, con todo y las deficiencias que se presentan en los comicios en cualquier parte del mundo, y que han sido revisadas por el Consejo de Guardianes de la Revolución de una manera sincera y leal, en que se han detectado irregularidades que no anulan la elección ya que ésta pese a sus errores ha sido en general irreprochable, con una alto sentido cívico del pueblo musulmán de Irán y un claro contrate frente al abstencionismo que aqueja a las democracias occidentales generalmente formas de dominación colonial de Estados Unidos e Israel y de las plutocracias apátridas que han conducido a la democracia representativa formal occidental a su mayor crisis histórica de legitimidad.
Si bien la conducta de un sector burgués en la sociedad iraní presenta los riesgos del huevo de la serpiente plutocrática, hijos de papá protestones y marcusianos, inconformistas de terciopelo, enajenados por el consumismo occidental que quisieran ver doblegado a Irán y entregado a una lucha fratricida que auspicia Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel y la Unión de Invertebrados Európidos conocida como Unión Europea, -teniendo el régimen revolucionario iraní pleno respeto por las minorías religiosas cristiana, judía y mazdeísta-, se ha pretendido tergiversar la voluntad popular y soberana del pueblo iraní, base misma del poder revolucionario islámico, tratando de minar desde dentro, -en un proceso de autodemolición-, que tiene una red de cómplices internos en Irán, manejados desde la City, Wall Street y los suburbios de París, y cuyo centro de inteligencia reside en Tel Aviv y en Washington, mascarada lamentable que ha usufructuado el libertinaje de los niños-nice, de los niños ye-ye chillones que maman sus biberones desde los barrios privilegiados del norte de Teherán y lanzan sus videos en la red de Internet escupiendo sobre la memoria de los mártires que enfrentaron a la Savak, la terrible policía política de la tiranía Palevi, mas todo ello lo hacen proclamando fársicamente que respetan el Islam y sin romper con la revolución iraní pese a que intentan retar las directrices del líder supremo, heredero del Imán Jomeini, el gran Ayatola Ali Jamenei y atentan contra la libertad, soberanía e independencia de Irán.
El blanco de estos ataques es aparentemente el presidente Ahmanidejad, en realidad, busca destruir la revolución con un ala reformista, de tránsfugas y desertores, infiltrados en la revolución iraní, que preparan un golpe mortal y definitivo que equivalga a la guerra civil y a una profunda regresión política antiislámica, en algo semejante por su espíritu a la apostasía que se dio luego de la muerte del Profeta Mahoma, que nos guié y guarde, y que se conoce en la historia del Islam como las guerras de la ridda, cuando en Ghadir Kun había ya nombrado como su sucesor al Imán Alí, su primo y yerno y el primer creyente en el mensaje del Profeta, en la tradición del chiísmo, se produjo una negación de varias tribus que desconocían las enseñanzas coránicas.
Por todo ello, quiero expresar mi más profunda solidaridad a su Excelencia, el embajador de la República Islámica de Irán en México, Doctor Ghadiri Abyaneh, y al noble pueblo musulmán de Irán, al señor presidente Mahmud Ahmanidejad, a la milicia islámica popular de los basiyís, a los Guardias revolucionarios o Pasdarán, a los logros sociales, políticos, culturales, económicos y tecnológicos de los 30 años de revolución islámica y a la conducción del líder supremo y heredero del Imán Jomeini, el gran Ayatola Ali Jamenei. ¡Allahu Akbar!

José Luis Ontiveros
Escritor y periodista mexicano

Extraida de http://revistaciudaddeloscesares.blogspot.com/2009/06/dossier-iran.html

 

 

 

Revista Siempre, México, domingo 19 de febrero de 2006. 

Hipócrita Occidente
El Islam privilegia la tolerancia

Por: José Luis Ontiveros

El 27 aniversario de la victoria de la Revolución Islámica del Ayatola Jomeini en Irán, que significa Patria de los arios, en que logró el derrocamiento de la marioneta imperialista del Shá, del Mossad que lo apoyaba, y que produjo temor pánico en el podrido Occidente, en los regímenes laicos como la tiranía de Saddam Hussein y las monarquías serviles principiando por Arabia Saudita, que permite la profanación de los lugares santos del Islam, al ser base de la soldadesca yanqui, pone nuevamente en el debate la sacralidad del Islam y su aportación a la educación de Europa, posterior a la caída del Imperio Romano de Occidente.

El hipócrita Occidente olvida la historia, en que el Islam rescató el pensamiento helénico y las ciencias. Grandes pensadores lo han reconocido así entre ellos Goethe, Nietzsche y Le Bon, que dice al respecto: La Edad Media no conoció la antigüedad clásica, sino por los árabes; que durante 500 años las universidades de Occidente vivieron sólo de sus libros, y que desde el triple punto de vista material, intelectual y moral, son ellos quienes civilizaron a Europa. Así como la conversión de René Guénon.

El Islam privilegia la tolerancia que es el atributo 32 de los 99 que tiene Alá, en muy diversas aleyas (versículos) de El Sagrado Corán se insiste en que el Profeta Mahoma, no es dictador, sino albriciador y mensajero: Diles la verdad dimana de vuestro Señor; así pues, quien crea que crea, y quien quiera que no crea (XVIII, 29).

De ahí que sólo la propaganda sionista que domina a Occidente puede explicar la islamofobia. Las caricaturas del Profeta Mahoma atentan contra la identidad profunda del ser islámico en aras de una inexistente libertad de expresión, como lo ha señalado el presidente iraní Mahmud Ahmanidejad: Se permite insultar al profeta Mahoma invocando la libertad de prensa pero se prohibe investigar sobre el Holocausto.

El Holocausto es una mentira histórica tal como lo prueban los libros de Paul Rassiner, socialista, quien estuvo internado en Buchenwald y Dora, The Leuchter Report, el primer análisis forense en Auschwitz, así como el judío revisionista Norman Finkelstein autor de La industria del holocausto y la crítica al sionismo del judeo-estadounidense Noam Chomsky.

¿Hasta cuándo la libertad de expresión en Occidente tendrá puestos los grilletes de la mitificación del rentismo victimatorio judío? ¿Hasta cuándo se vivirá en una atroz falsedad?

Extraido de http://www.tsunamipolitico.com/elislam4.htm

 

 

 

Obama en El Cairo: El nuevo rostro del imperialismo

 Una nueva cara para el imperialismo

Obama en El Cairo

AUTOR:  Patrick MARTIN

Traducido por  Jorge Aldao 

El discurso pronunciado por el Presidente estadounidense Barack Obama, ayer, en El Cairo, estuvo plagado de contradicciones. Porque declaró su oposición a "la matanza de hombres inocentes, mujeres, y niños", pero defendió las guerras estadounidenses en curso en Irak y Afganistán y la lucha por el poder de los EUUU en Pakistán, permaneciendo callado sobre la más reciente matanza israelí de palestinos en la Franja de Gaza. Estas guerras han dado muerte, al menos, a un millón de iraquíes y a decenas de miles en Afganistán, Pakistán y en los territorios palestinos.

Obama declaró su apoyo a la democracia, a los derechos humanos y a los derechos de la mujer, después de dos días de reuniones con el Rey Abdullah de Arabia Saudita y con el Presidente egipcio Hosni Mubarak, dos de los tiranos más notorios en el Oriente Medio. Pero él nada dijo en su discurso sobre la ausencia completa de derechos democráticos en Arabia Saudita, o sobre la represión en curso bajo la dictadura militar de Mubarak. En los días previos a la llegada del presidente de EEUU, el campus de la la Universidad Al--Azhar fue asaltado por la policía secreta egipcia que detuvo a más de 200 estudiantes extranjeros. Y antes terminar su viaje a Oriente Medio, Obama elogió a Mubarak como "un firme aliado".

Adoptando una postura como defensor de la paz universal y del entendimiento, Obama diplomáticamente omitió cualquier referencia a su orden de intensificar la guerra en Afganistán con el envío de 17.000 soldados estadounidenses adicionales. E, implícitamente, suscribió la política en Irak de su predecesor, cuando declaró: "creo que los iraquíes están en última instancia mejor sin la tiranía de Saddam Hussein." Y, también, pareció dar rodeos en relación al plazo de diciembre de 2011 para la retirada (de las tropas USAmericanas N.deT.) negociado por la administración de Bush, que él definió como una promesa "para retirar todas nuestras tropas de Irak en el 2012"

Obama rechazó la acusación de que América es "un Imperio egoísta" -una caracterización absolutamente apropiada- y negó que los Estados Unidos buscaran bases, territorio o acceso a recursos naturales en el mundo musulmán. Afirmó que la guerra en Afganistán era "una guerra necesaria", provocada por los ataques terroristas del 11 de Septiembre. Este es el mismo argumento planteado por la administración de Bush-Cheney en ese entonces que, deliberadamente, encubre los verdaderos intereses materiales en juego. La guerra en Afganistán es parte de la ofensiva del imperialismo estadounidense para dominar las dos áreas mundiales más importantes en gas y petróleo, el Golfo Pérsico y la Cuenca del Mar Caspio. 

Hubo, por supuesto, un cambio notable en el tono retórico, del intimidatorio “usted está con nosotros o contra nosotros” de George W Bush al tranquilizador “en esto estamos todos juntos” de Obama. Pero como varios comentaristas hicieron notar (el New Republic comparó este discurso, línea por línea, con el pronunciado por Bush a las Naciones Unidas el 16 de septiembre de 2006). Si usted apagara la imagen y el sonido y simplemente leyera el texto preparado, encontraría sus palabras muy similares a las de los discursos pronunciados por Bush, Condoleezza Rice y otros funcionarios de la administración anterior.

La retórica vaga y florida, los homenajes verbales a la cultura islámica y a la igualdad de derechos de naciones constituyen una adecuación en el lenguaje usada para encubrir la política de imperialismo estadounidense y no un cambio de fondo. Obama no hizo ni una sola oferta concreta para reparar los agravios a los pueblos oprimidos del Oriente Medio. Esto se debe a que el origen fundamental de esta opresión es el sistema de beneficios y la dominación del mundo por el imperialismo, del cual el imperialismo norteamericano es el más despiadado.

Obama hizo, de pasada, una referencia al colonialismo y al papel de los EEUU en el derrocamiento del gobierno democráticamente elegido de Mossadegh en Irán en 1953. Pero en su enumeración de las “fuentes de tensión" en la región, señaló las mismas causas que su predecesor, dando el primer lugar "al extremismo violento", el substituto retórico de Obama "al terrorismo" de Bush. 

La reacción al discurso de Obama en los medios de comunicación americanos fue de entusiasmo general. El liberal David Corn de la revista Mother Jones dijo que las grandes ventajas de Obama eran "su historia personal, su “no Bushismo”, su reconocimiento de los errores estadounidenses y su predisposición para, al menos, hablar como si quisiera ser un honesto agente de bolsa en Medio Oriente".

Michael Crowley escribió en la pro-bélica liberal revista New Republic; "verlo revelar su biografía, destacando un perfil tan desconocido para al mundo permite apreciar cuánto se beneficiará Norte América presentando esta nueva cara al mundo”.

Quizás lo más revelador fue el comentario de Max Boot, un conservador super defensor de la guerra en Irak, quien escribió: "Pensé que él hizo un trabajo más eficaz defendiendo a Norte América ante el mundo musulmán. No hay duda: Él es un vendedor más eficaz que su antecesor”.

En su discurso en El Cairo, Obama estaba jugando el papel para el que fue reclutado y promovido por un sector decisivo de la elite financiera de EEUU y de su aparato militar y de política exterior. En este rol debe proporcionar una nueva cara para el imperialismo estadounidense como parte de un cambio de táctica -pero no de estrategia- de la ofensiva de Washington para la dominación mundial. 

Hace casi dos años, el antiguo consejero de seguridad nacional estadounidense Zbigniew Brzezinski hizo público su apoyo a la candidatura presidencial de un todavía oscuro senador por Illinois, albergando la esperanza de que siendo un afroamericano con lazos familiares con el mundo musulmán, Obama mejoraría la imagen mundial de los Estados Unidos.

Brzezinski fue el halcón principal en la administración del Demócrata Jimmy Carter y ayudó a instigar agitaciones políticas en Afganistán con la esperanza de inducir a una invasión soviética que atraparía a la burocracia de Moscú en un pantano similar al de Vietnam. Él ha estado constantemente obsesionado por lo que él llama " el gran tablero de ajedrez " de Eurasia y, en especial, en la zona de Asia Central rica en hidrocarburos donde la lucha para ganar influencia ahora se verifica furiosa entre los Estados Unidos, Rusia, China y Irán.

Según Brzezinski, en agosto de 2007, Obama "reconoce que el desafío es una nueva imagen, un nueva sensibilidad para dirigir, una nueva definición del papel de América en el mundo... Obama es claramente más eficaz y domina la situación. Él tiene el sentido de lo que es históricamente relevante y de lo que se requiere de los Estados Unidos en su relación con el mundo”. 

Brzezinski, un defensor despiadado de los intereses de imperialismo estadounidense, ha lanzado repetidamente advertencias a la elite dirigente de Norte América sobre el peligro de lo que él llama "el despertar político global".

En un comentario particularmente perspicaz y sólo meses antes de que aprobara a Obama, Brzezinski dijo a la revista alemana Der Spiegel que la enorme mayoría de la humanidad "ya no tolerará las enormes disparidades en la condición humana. Bien podría ser este el peligro colectivo que tendremos que afrontar en las próximas décadas”.

Para decirlo con claridad, el más perspicaz miembro de las clases dirigentes de EEUU tiene miedo de la revolución mundial. El esfuerzo para prevenir una tal agitación social es lo que los obligó a instalar a Obama en la Casa Blanca y a enviarlo en su peregrinación a El Cairo.

Fuente: Obama in Cairo: a new face for imperialism

Artículo original publicado el 05 de junio de 2009

Sobre el autor

Jorge Aldao es miembro de RebeliónTlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala:
http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=7830&lg=es

 

Eurasia-Islam: alternativa revolucionaria al sistema

 

Maurizio Lattanzio

El presente texto es una traducción extractada de la ponencia central defendida por nuestro habitual colaborador italiano, Maurizio Lattanzio,en el curso de un congreso político celebrado en 1994. En él se dibujan las líneas fundamentales del proyecto político-cultural "Eurasia-Islam", basado en la centralidad geopolítica, militar y espiritual de la República Islámica de Irán, y concebido como herramienta de combate para la aniquilación del Sistema judeomundialista en su fase actual de desarrollo.

 

El Islam es una forma tradicional legítima y ortodoxa que permite, en el actual crepúsculo del ciclo cósmico y en conformidad con las respectivas ecuaciones personales y comunitarias, tanto a los individuos como a los pueblos, la participación espiritual en la dimensión intemporal de la Tradición Única.

Sobre el plano específicamente político, el Islam expresa valores tradicionales que se han "actualizado" en el marco de regímenes revolucionarios nacionalpopulares. Estos, desde 1945 hasta hoy, se han enfrentado y se enfrentan, política y militarmente, a las líneas de expansión neocolonialista del poder mundialista. El Islam ha combatido contra los USA, contra Israel y, hasta ayer, contra la URSS. Porque un hecho es incontestable: el Islam cumple actualmente la función de imprescindible "polo" de referencia estratégica internacional en el ámbito de toda propuesta táctica realista de lucha nacional y popular antimundialista. No puede prescindir de él. El Islam es la guía revolucionaria de los pueblos desheredados y oprimidos del planeta frente al eje occidentalista en torno al cual se articula el proyecto hegemónico mundialista elaborado por la plutocracia judaico-masónica cosmopolita en vista a lograr la instauración de un gobierno mundial judío.

Nadie podrá negar que -tras la derrota militar de los Imperios Centrales y del Tercer Reich, y después de que Occidente haya "liquidado" al amigo-rival soviético- el eje del antagonismo planetario entre oligarquías mundialistas y fuerzas tradicionales y revolucionarias antimundialistas se ha trasladado a la línea norte/sur, en forma de "enfrentamiento" total entre Occidente e Islam. Existen -sobre el plano de las referencias espirituales, de las connotaciones éticas, de las afinidades políticas y de las tradiciones históricas- válidas condiciones objetivas que individualizan en el Islam al amigo principal de las fuerzas que se baten por la liberación de Europa de la ocupación sionista-estadounidense. De la misma manera que, por lo demás, durante la segunda guerra mundial se realizaron significativas convergencias político-militares del Islam con la guerra revolucionaria y antiplutocrática del Tercer Reich. Europa, hoy ocupada y explotada, y el Islam tradicional y revolucionario tienen los mismos enemigos: mundialismo, plutocracia judaica, imperialismo USA, Occidente neocapitalista. Y quien diga lo contrario actúa de mala fe.

De todo esto se derivan evidentes consecuencias políticas.

La guerra mundialista del petróleo, o guerra del Golfo, ha representado el acontecimiento bélico-simbólico en el cual se ha reflejado puntualmente una mutación de las dinámicas conflictivas planetarias. Nosotros afirmamos que la centelleante irrupción del evento bélico ha impuesto, por la devastadora fuerza de las cosas, el inicio de un proceso de realista y atenta revisión analítica en lo concerniente al juicio político madurado en torno al fenómeno inmigratorio extraeuropeo. De hecho, en este ámbito, es necesario fijar oportunas distinciones entre los "desarraigados" que ambicionan la integración con el Occidente - y que son, por lo demás, víctimas del Sistema- y los grupos islámicos "enraizados" en las respectivas identidades raciales, religiosas y culturales. Nosotros estamos al lado de los inmigrantes auténticamente musulmanes y de los combatientes de la Jîhad argelinos, iraníes, en nombre de una misma raza del espíritu que opera hoy como radical discriminante espiritual, ético y político. Porque, estimados camaradas, siendo cierto -y nadie lo niega- que el Sistema judaico-mundialista ha promovido y favorecido el fenómeno inmigratorio en vista a la instauración de la sociedad monoracial de masas del mestizaje cosmopolita, es igualmente verdad que, al mismo tiempo, el Sistema se ha dado cuenta de que el movimiento inmigratorio introducía dentro de la ciudadela del Occidente usurario al Islam, es decir, a su enemigo principal. Y entonces ya habéis visto todos vosotros a los responsables administrativos de los territorios coloniales europeos aprobar severas medidas legislativas destinadas a la contención de la inmigración extraeuropea, o tolerar el genocidio musulmán en Bosnia a manos de los eslavos serbios con objeto de evitar el nacimiento de un estado islámico en el corazón de Europa. Por tanto, ¿con quien deberíamos alinearnos nosotros? ¿Con Austria? ¿Con Alemania? ¿O con Noruega?....Nosotros afirmamos que la minoría cualitativamente diferenciada de los mejores hombres europeos tiene la misión de sobrevivir políticamente a la decadencia de Europa, "cabalgando" los procesos degenerativos y orientando las dinámicas tumultuarias en el sentido de la lucha contra el Occidente plutocrático. En cuanto a la mayoría cuantitativamente homologada de la masa europea, ya no constituye un patrimonio racial digno de consideración. Se la "regalamos" a los distintos "frentes nacionales"...

Por consiguiente, puesto que nosotros hacemos también -si se me "permite"...- valoraciones táctico-políticas, el Islam, comprendiendo aquí a los inmigrantes islámicos, es nuestro principal "compañero de viaje" a través de los abruptos caminos de la guerra planetaria contra el Sistema judaico-mundialista. Nosotros somos, por otra parte, favorables , allí donde se den las condiciones, a aliarnos con toda fuerza, grupo o tendencia susceptible de una integración funcional en el marco de una perspectiva de lucha revolucionaria dirigida a la "desintegración" del Occidente judeo-plutocrático.

En resumen, queridos camaradas, el antagonismo metafísico entre Islam y Occidente, introduciendo la categoría conceptual schmittiana de la oposición Amigo/Enemigo, ha impuesto, obligatoriamente, una radical elección de campo: o se está con el Islam o con Occidente. Y nosotros hemos elegido.

Eurasia es el área continental que se extiende desde el Atlántico a Vladivostok o, mejor, al mar de Okhotsk, delimitada al Sur por una "franja" natural que la separa del Pacífico y del subcontinente indio.

Esta "franja" longitudinal se llama "Tierra del Medio" y se extiende desde la península anatólica hasta la región de Corea-Primorye-Japón. Eurasia es por tanto el área situada al oeste y al norte de la "Tierra del Medio", es decir al oeste y al norte de la franja transversal que va desde el mar Egeo y desde la península anatólica hasta el mar de Okhotsk. Eurasia es el occidente geopolítico y el área histórica de desarrollo de las civilizaciones arioeuropeas céltica y helénica, romana y germánica. El subcontinente asiático o área del Pacífico, compuesto por las regiones índica, indochina-indonésica y china, constituye por contra el oriente geopolítico.

Siguiendo recurrentes movimientos "pendulares" oeste-este, desde occidente o desde oriente, Francia napoleónica o Tamerlán, el Tercer Reich, Gengis Khan o la Rusia zarista, bajo el signo del pangermanismo o del paneslavismo, del chovinismo francés o del imperialismo de las estepas, las potencias continentales de Eurasia, aun a costa de entrar en conflicto entre ellas, han pretendido la unificación imperial del área continental euroasiática. En cuanto a la actual Europa occidental, no es más que la extrema región occidental del continente euroasiático o, mejor aún, su apéndice putrefacto, terminalmente extenuada por la democracia burguesa e innoblemente degradada por la masificación consumista. En el este de Eurasia, al contrario, existen las energías vitales de comunidades racialmente íntegras, asimilables a las "hordas de fanáticos de oriente", consagradas a la destrucción de la pocilga occidental. Entonces, queridos camaradas, ¿cual es la "cuestión"?

La "cuestión" es ésta: nosotros debemos elegir, en el ámbito de Eurasia, nuestro referente geopolítico al objeto de lanzar el ataque político contra el Occidente judaico-plutocrático y mundialista. Descartada la geoeconomía mundialista, caracterizada por la soldadura entre Rusia y Alemania dentro del cuadro esquemático USA, Eurasia, Japón, previsto por la tripolaridad estratégica del proyecto mundialista elaborado por la Comisión Trilateral; nosotros, mirando a oriente, hemos elegido el Estado soberano, tradicional y revolucionario de la República Islámica de Irán. Quien no lo sienta así está de más...

La identidad geopolítica del oriente euroasiático, de hecho, consiste en dos "polos" constituidos por el Turan y por el Irán, o sea el nomadismo de las estepas (Rusia) y el sedentarismo del Sur (Irán). Hemos elegido el "polo" oriental euroasiático representado por Irán.

Ambas áreas geo-sacrales revisten significados simbólicos conformes a las exigencias de la manifestación cíclica. En la geografía sacra de las tradiciones indo-arias, Irán desempeña la misión de "puente" metahistórico entre el ciclo cósmico que tiende a su término y el Novum Saeculum que se presiente. De hecho, el Irán es considerado el "lugar de la muerte". En las tradiciones indo-arias, dentro del ámbito del año sacro, representa, sin embargo, también el "lugar de la resurrección", es decir: el lugar del renacimiento del Sol, desde la fase del ocaso hasta la de la salida. Subrayamos, por consiguiente, en palabras del escritor ruso Aleksandr Dughin: "la misión arquetípica de los territorios iránicos, considerando, por otro lado, que en un sentido racial y simbólico el Irán, desde hace ya tiempo, deviene "blanco", cosa que es indicada también por el origen mismo del nombre Irán, "el país de los Arios", imagen viva de la antiquísima región ártica hiperbórea (airyanem vaejo), que constituye el centro simbólico de Eurasia. (...)...lo que se vuelve de actualidad, sobre todo hoy, dado que en el territorio del Irán se ha iniciado, de modo efectivo (y no potencial) la Resurrección del Espíritu, tras un largo período de oscuridad, de regresión geopolítica y de letargo nacional".

Nosotros añadimos que la República islámica de Irán representa el máximo "polo" político de "atracción" para el Islam tradicional y revolucionario, para las naciones de la "Tierra del Medio" (Pakistán y Afganistán), para estados y movimientos populares africanos y medio-orientales, así como para las cinco repúblicas islámicas de la ex-URSS y para las vanguardias nacionalrevolucionarias presentes en el hemisferio enemigo del Occidente plutocrático. Esta potencialidad de "integración" revolucionaria permite a la República Islámica de Irán legitimar, sobre el plano geopolítico, el inicio de un proceso de expansión de la influencia política-religiosa en toda el área euroasiática. El espacio geopolítico islámico que gravita en torno al área de influencia iraní, constituye la "consciencia" espiritual, la forma cultural y la proyección política de una identidad geopolítica continental fuertemente arraigada hoy en la "vertiente" oriental de Eurasia. Por lo tanto, nosotros afirmamos que el Islam tradicional y revolucionario, ejemplarmente encarnado por la República Islámica de Irán, es el principal referente espiritual, político, estratégico y militar en el espacio imperial euroasiático de los pueblos indoeuropeos. Irán es la identidad política, Eurasia es el espacio geográfico.

Aquellos que lanzan equívocas acusaciones de "islamización" contra nosotros, en ausencia de alternativas creíbles (que no sean, naturalmente, las de los folklóricos nacionalistas rusos), están al lado de Occidente, como mercenarios mal pagados de la geoeconomía euroasiática-mundialista, fundada sobre la integración económica entre Rusia y Alemania y entendida como potente soporte "sustancial" de las fantasiosas rêveries imperiales euroasiáticas.


Fuente http://usuarios.lycos.es/resistencia/art9eurasia.htm 

 



 

Nietzsche sobre el Islam

 

Friedrich Nietzsche (1844-1900)

Friedrich Nietzsche (1844-1900)

El cristianismo nos arrebató la cosecha de la cultura antigua, más tarde volvió a arrebatarnos la cosecha de la cultura islámica.
Autor: Friedrich Nietzsche

 

El cristianismo nos arrebató la cosecha de la cultura antigua, más tarde volvió a arrebatarnos la cosecha de la cultura islámica. El prodigioso mundo de la cultura mora de España, que en el fondo es más afín a nosotros que Roma y que Grecia, que habla a nuestro sentido y a nuestro gusto con más fuerza que aquéllas, fue pisoteado –no digo por que pies- ¿por qué?, ¡porque debía su génesis a unos instintos aristocráticos, a unos instintos varoniles, porque decía sí a la vida incluso con las raras y refinadas suntuosidades de la vida mora!... Más tarde los cruzados combatieron algo tal, que mejor les habría estado tenderse en el polvo delante de ello, -una cultura tal que, comparada con ella, incluso nuestro siglo XIX se encontraría a si mismo muy pobre, muy “tardío”. – Ciertamente, los Cruzados querían hacer botín, Oriente era rico… ¡Seamos francos! Las Cruzadas - ¡piratería superior, nada más! (...)

El cristianismo, el alcohol – los dos grandes medios de corrupción… En si no debería haber, ciertamente, lugar a opción a la vista del islam y del cristianismo, como no lo hay a la vista de un árabe y un judío. La decisión está tomada, nadie es libre de seguir aquí decidiendo. O se es un chandala, o no se lo es… “¡Guerra sin cuartel a Roma! Paz, amistad con el islam”: así sintió, asó obró aquel gran espíritu libre, el genio entre los emperadores alemanes, Federico II.

El Anticristo, fragmento 60. Alianza editorial 1974, p.106.

 

Introducción a Ludwig Ferdinand Clauss

 

 

Introducción a la obra de Ludwig Ferdinand Clauss (1892-1974)


Por Robert Steuckers

Nacido el 8 de febrero de 1892 en Offenburg, en la región de Taunus, el antropólogo Ludwig Ferdinand Clauss se convirtió en uno de los raciólogos e islamistas más reputados durante el período entre las dos guerras mundiales, destacando en su obra una aproximación espiritual y un análisis de las distintas componentes raciales de la población europea, por una parte, y un estudio en profundidad de la psicología beduina, después de vivir durante un largo período de tiempo en el seno de distintas tribus de Transjordania. La originalidad de su método de investigación raciológica consistió en la renuncia a los zoologismos de las teorías raciales convencionales, nacidas de la herencia del darwinismo, en las que al hombre se las considera un simple animal más evolucionado que el resto. Clauss renunció a las comparaciones demasiado elementales entre el hombre y el resto de animales y focalizó sus investigaciones en las expresiones del rostro y del cuerpo, que son específicamente humanas, sin olvidar su alma y carácter.

Clauss explotaba así los diferentes resortes de la fenomenología para elaborar una raciología psicologista (o una "psico-raciología") que conlleva la comprensión del otro lejos de toda xenofobia. Desde esta óptica, admitirá la diferencia, insuperable e inimitable, del Otro, aceptando la pluralidad de los caracteres humanos, la variedad de formas de ser-hombre, y rechazando toda lógica de homologación y de centralización restrictiva.

Ludwig Ferdinand Clauss fue discípulo de gran filósofo y fenomenólogo Edmund Husserl. Estuvo también influido por Ewald Banse (1883-1953), un geógrafo que estudió antes que Clauss el impacto del paisaje en la psicología, de la ecología sobre la mente. Estas teorías casaban mal con aquellas otras de carácter biologista propias del nacional-socialismo. Los adversarios de Clauss consideraban que éste rehabilitaba con sus teorías el dualismo cuerpo/alma, tan caro a las doctrinas religiosas cristianas y, en consecuencia, contrarias a las darwinistas stricto sensu. Clauss consideraba que la dimensión psíquica y espiritual del hombre pertenecen a un nivel diferente de aquellas otras características de índole somático y biológico. Clauss, efectivamente, demostró que los cuerpos, los rasgos raciales, eran la expresión material de una realidad espiritual/psíquica. En última instancia, tanto el espíritu (Geist) como el alma (Seele) son primordiales en la forma del cuerpo. Después de las teorías postfenomenológicas de Clauss, una raza que nos es extraña, diferente, deberá, pues, ser evaluada, no con relación a superioridad corpórea alguna, de unos rasgos raciales somáticos, sino por su interioridad psíquica. El antropólogo deberá, en consecuencia, vivir en el entorno natural de la raza que estudia. Razón por la cual Clauss, influido por los acontecimientos en Alemania, comienza por estudiar la componente nórdica de la población alemana en su propio biotopo, constatando que esta componente étnica germano-escandinava es la de una "raza que tiende a la acción", según sus propias palabras, expresándose a través de impulsos fríos y una preocupación por los resultados tangibles. El medio geográfico originario de la raza nórdica es el bosque que cubría la Europa central en la antigüedad.

El Gran Bosque ha marcado a los europeos de origen nórdico como el desierto ha influido decisivamente a árabes y a beduinos. La traza literaria más significa que corrobora esta nostalgia por el bosque primordial entre los germanos se encuentra en el primer libro que evoca el relato del Evangelio en lengua germánica, editado bajo los auspicios de Luis el Piadoso. Dicha obra, titulada Heliand(El Salvador), cuenta, de manera épica a los germanos de la antigüedad tardía y de la alta Edad Media, los episodios de la vida de Jesucristo, quien no tiene los rasgos de un profeta del Oriente próximo, sino los de un sabio errante dotado de características guerreras y de un carisma luminoso, capaz de arrastrar a una falange de vigorosos discípulos. Para traducir los pasajes relativos al retiro que Jesucristo llevó a cabo durante cuarenta días en el desierto, el traductor medieval no habla de desierto ni utiliza vocablo germánico alguno que designe una vasta extensión de arena y rocas, desolada e infértil, sin vegetación ni sobras. Escribió sinweldi, que significa "bosque sin fin", espeso e impenetrable, henchido de una gran variedad de esencias y abrigo de innumerables formas de vida. Así, para meditar, para reencontrarse en la soledad, frente a Dios, frente a la virginidad no condicionada de los elementos, el germano se dirige no al desierto que, por otra parte, no conoce, sino al gran bosque primordial. El bosque es protector y salir de él equivale a volver a un "espacio no protegido" (véase la leyenda del noble sajón Robín de los Bosques y la fascinación que aún hoy continúa ejerciendo en el imaginario de niños y adolescentes). La idea de bosque protector es fundamentalmente diferente de la de desierto que abre las puertas de lo Absoluto: implica una visión del mundo más plural, que abraza una mayor multiplicidad de formas de vida vegetal y animal, que además están interrelacionadas en todo orgánico, globalizador y protector.

El homo europeus o germanicus no ha tenido tiempo de forjar y codificar una espiritualidad completa y absoluta del bosque y, en la actualidad, que no conoce el desierto interior, al contrario que beduinos y árabes, carece de bosques a través de los cuales entrar en contacto con lo Incondicionado. De hecho, cuando Ernst Jünger habla del "recurso al bosque", de adoptar la figura delWaldgänger, en realidad está formulado una abstracción, una hermosa abstracción, pero no más allá de una abstracción en la medida en que el bosque ya no existe salvo en forma de atávicos y vagos recuerdos. Los descendientes de los hombres de los bosques han inventado la técnica, la mecánica (Clauss la llama Mechanei), que pretende ser un ersatz, un sucedáneo de la naturaleza, un paliativo con el que se pretende resolver todos los problemas que la vida plantea, pero que, al final, no deja de ser una construcción en lugar de una germinación dotada de memoria interior (código genético). Sus ancestros, los cruzados, se habían doblegado ante el desierto y ante su poder implacable. Las psicologías humanas no son intercambiables de manera arbitraria: un hombre del bosque no se convierte en un hombre del desierto y viceversa, a pesar de las migraciones sobre la superficie del planeta.

Clauss aplicó de manera concreta (y personal) su método psico-raciológico entre los beduinos que viven en el desierto del Neguev, convirtiéndose al Islam y adoptando su modo de vida. De esta experiencia extrajo una visión interior del mundo árabe y una comprensión directa de los fundamentos psicológicos del Islam, fundamentos que revelan el origen desértico de esta religión universal.

Tras el derrumbe del III Reich, Clauss editó varias novelas cuyo telón de fondo será el desierto y el mundo árabe, puso sus trabajos al día y publicó un estudio muy profundo sobre el Islam, convirtiéndose así en uno de los escasos alemanes en conocer acabadamente dicho universo. La mística árabe-beduina del desierto desemboca en una adoración por lo Incondicionado, en una sumisión del creyente por lo Incondicionado. Para el beduino (esto es, para el árabe más auténtico), el ideal de perfección consiste en liberarse de los "condicionantes" que le apartan de su relación con lo Absoluto. El hombre perfecto es aquel que se muestra capaz de superar sus pasiones, sus emociones, sus intereses. El elemento fundamental de lo que es divino, desde esta perspectiva, es el istignâ, la ausencia total de necesidades. Pues Dios, que es lo Incondicionado, no tiene necesidades, ni debe nada a nadie. Únicamente los seres humanos son deudores: son los responsables de encauzar sus vidas, recibidas de Dios, de forma que plazcan a Dios. Esta tarea de conformación vital constante se dirige contra la incompetencia, el descuido, la negligencia, pecados a través de los cuales el hombre sucumbe, al perder su humildad y la conciencia de su indigencia ontológica. Es contra los que quieren persistir en el error contra los que el Islam llama a la Jihad. El creyente quiere someterse al orden inmutable y generoso que Dios ha creado para el hombre y debe luchar contra las artificiosidades de los "asociadores", quienes arbitran argumentos que van contra el sentido de su interés y priman las pasiones mal dominadas. El dominio de los "asociadores" conduce al caos y a la decadencia. Reflexiones importantes en el momento en que la diáspora musulmana es forzada interior y exteriormente por toda suerte de manipuladores ideológicos y mediáticos. Clauss estaba fascinado por esta exigencia ética, incompatible con las modas funcionales de la poliquitería europea convencional. Y esto es precisamente lo que no se le perdonó.

Ludwig Ferdinand Clauss murió el 13 de enero de 1974 en Huppert, en la región de Taunus. Considerado por los musulmanes como uno de los suyos, y por los europeos conscientes como el intelectual que mejor ha comprendido el carácter étnico europeo, por los judíos como un "hombre justo" —quien además ha llegado a ser homenajeado en Israel—, recientemente ha sido vilipendiado por los periodistas de la claque antifascista de París, entre los que hay que destacar a René Schérer, quien habitualmente utiliza como pseudónimo "René Monzat". Para este Schérer-Monzat, el raciólogo Clauss no habría sido otra cosa que un fanático nazi, en la medida en que sus preocupaciones de orden raciológico no serían sino una deriva de aquella ideología vencida en 1945. Schérer-Monzat se nos muestra así, de esta manera, como una de las más patéticas víctimas del maniqueísmo y la incultura contemporáneas, donde la moda de la reductio ad Hitlerum se ha convertido en una manía embrutecedora. Al contrario de lo que piensan y escriben los intelectualillos antifascistas, Clauss es la quintaesencia del respeto por el Otro, respeto que se concreta en no expulsar al Otro de su contexto primordial sino de fusionarse con él en su medio original. Provocar extrañas mezclas, entregarse al desorden, pretender experimentar con uniones imposibles, no es prueba de respeto por las culturas que nos son ajenas.

 

Bibliografía de Ludwig Ferdinand Clauss

 

 

 

Die nordische Seele. Artung. Prägung. Ausdruck, 1923.

Fremde Schönheit. Eine Betrachtung seelischer Stilgesetze, 1928.

Rasse und Seele. Eine Einführung in die Gegenwart, 1926.

Rasse und Seele. Eine Einführung in den Sinn der leiblichen Gestalt, 1937.

Als Beduine unter Beduine, 1931.

Die nordische Seele, 1932.

Die nordische Seele. Eine Einführung in die Rassenseelenkunde, 1940 (ed. completa de la precedente).

Rassenseelenforschung im täglichen Leben, 1934.

Vorschule der Rassenkunde auf der Grundlage praktischer Menschenbeobachtung, 1934 (en colaboración con Arthur Hoffmann).

Rasse und Charakter, Erster Teil: Das lebendige Antlitz, 1936 (la segunda parte no apareció).

Rasse ist Gestalt, 1937.

Semiten der Wüste unter sich. Miterlebnisse eines Rassenforschers, 1937.

Rassenseele und Einzelmensch, 1938; König und Kerl, 1948 (obra dramática).

Thuruja, 1950 (novela).

Verhüllte Häupter, 1955 (novela).

Die Wüste frei machen, 1956 (novela).

Flucht in die Wüste, 1960-63 (versión para jóvenes de Verhüllte Häupter).

Die Seele des Andern. Wege zum Verstehen im Abend- und Morgenland, 1958.

Die Weltstunde des Islams, 1963.

 

Bibliografía sobre Ludwig Ferdinand Clauss

 

 

Julius Evola, Il mito del sangue, Ar, Padua, 1978 (trad. franc.: Le mythe du sang, Editions de l’Homme Libre, París, 1999).

Julius Evola, "F.L. Clauss: Rasse und Charakter", recensión en Bibliografia fascista, año 1936-XI (publicado en J. Evola,Esplorazioni e disamine. Gli scritti di ‘Bibliografia fascista’, Volume I, 1934-IX-1939-XIV, Edizioni all’Insegna del Veltro, Parma, 1994).

Léon Poliakov/Joseph Wulf, Das Dritte Reich und seine Denker. Dokumente und Berichte, 2ª ed., Fourier, Wiesbaden, 1989 (Poliakov y Wulf reproducen un documento redactado por el Dr. Walter Gross y fechado el 28 de marzo de 1941, donde no sólo se cuestiona a Clauss, sino que se propone silenciar sus obras, se afirma que es un personaje "vanidoso" y que tiene una maestra judía).

Robert Steuckers, "L’Islam dans les travaux de Ludwig Ferdinand Clauss", en Vouloir, ns. 89-92, julio de 1992.

 

[Traducción de Damián Verde]

http://usuarios.lycos.es/INFOEUROPA/archivo35.html

 

 

 

Actualidad del pensamiento de Malcolm X

 

HABLA MALCOLM X

 

10 de noviembre de 1963 -Detroit. 

“Yo soy un ‘negro de campo’. Queremos hablar clara y directamente en un lenguaje que todo el mundo pueda entender con facilidad. Todos hemos estado de acuerdo esta noche en que Estados Unidos tiene un problema muy serio. El problema que tiene Estados Unidos somos nosotros. Nosotros somos su problema.

Así es, somos gente negra, los llamados negros; ciudadanos de segunda, ex-esclavos, Tú no eres más que un esclavo, no te gusta que te lo digan. Pero ¿qué otra cosa eres?, eres un ex-esclavo. No llegaste en el buque Mayflower, llegaste en un barco de esclavos. Encadenado como un caballo o una vaca o una gallina. Y los que llegaron en el Mayflower son los que te trajeron aquí. Te trajeron los llamados peregrinos o padres fundadores de la patria. Ellos fueron los que te trajeron.

Para entenderlo tienes que recordar lo que este joven hermano decía sobre el negro doméstico y el negro del campo en los tiempos de la esclavitud. Había dos clases de esclavos: el negro doméstico y el negro del campo. Los negros domésticos vivían en la casa del amo, vestían bastante bien, comían bien porque comían de su comida. las sobras que él dejaba. Vivían en el sótano o en el desván, pero vivían cerca del amo y querían al amo más de lo que el amo se quería a sí mismo. Daban la vida por salvar la casa del amo, y más prestos que el propio amo. Si el amo decía. “Buena casa la nuestra “, el negro doméstico decía: “Sí, buena casa la nuestra”. Cada vez que el amo decía “nosotros “, él decía “nosotros “. A sí puedes identificar al negro doméstico. Si la casa del amo se incendiaba, el negro doméstico luchaba con más denuedo que el propio amo por apagar el fuego. Si el amo se enfermaba, el negro doméstico le decía: “,~ Qué pasa, amo? ¿Estamos enfermos?” ¡Estamos enfermos! Se identificaba con el amo más de lo que el propio amo se identificaba consigo mismo. Y si tú le decías al negro doméstico: “Vamos a escaparnos “, el negro doméstico te miraba y te decía: “Hombre, estás loco, ¿ qué es eso de separarnos (del blanco)?, ¿ dónde hay mejor casa que ésta?, dónde voy a encontrar mejor ropa que ésta?, ¿dónde puedo comer mejor comida que ésta?” Ese era el negro doméstico. En aquellos tiempos lo llamaban “nigger doméstico “, (término racista, despectivo de negro). Y así los llamamos ahora, porque todavía tenemos unos cuantos niggers domésticos por ahí. Este negro doméstico moderno quiere a su amo. Quiere vivir cerca de él. Está dispuesto a pagar tres veces el precio verdadero de una casa con tal de vivir cerca de su amo. Para luego alardear. “Yo soy el único negro aquí. Soy el único en mi trabajo. Soy el único en esta escuela “, ¡No eres más que un negro doméstico! Y si viene alguien ahora mismo y te dice. “Vamos a separarnos “, le dices lo mismo que decía el negro doméstico en la plantación: “, Qué es eso de separarnos “¿De Estados Unidos, de este hombre blanco tan bueno?, ¿dónde vas a conseguir mejor trabajo que el de aquí?” Eso es lo que dices, ¿ no es cierto? “No dejé nada en África “, eso es lo que dices. ¡Sí, dejaste los sesos en África, hombre!

En esa misma plantación estaba el negro que laboraba los campos. Los negros del campo. Ellos eran las masas. Siempre había más negros en los campos que en la casa. El negro del campo vivía en un infierno, comía sobras. En la casa del amo se comía carne de puerco de la buena. Al negro del campo no le tocaba más que lo que sobraba de los intestinos del puerco. Hoy en día eso se llama “menudillos “. En aquellos tiempos lo llamaban por su nombre: ‘tripas’. Eso es lo que eres: ‘come tripas’. Y algunos de ustedes todavía son come tripas.

Al negro del campo lo apaleaban desde la mañana hasta la noche; vivía en una choza, en una casucha, usaba ropa vieja de desecho. Odiaba al amo. Digo que odiaba al amo. Era inteligente. El negro doméstico quería al amo. Pero aquél negro del campo, recuerden que era la mayoría, y odiaba al amo. Si ibas con el negro del campo y le decías:

“Vamos a escaparnos, vámonos de aquí”, el no preguntaba: “A dónde vamos?” sólo decía:

“Cualquier lugar es mejor que este “. Actualmente tenemos negros del campo en Estados Unidos. Yo soy un negro del campo. Las masas son negros del campo.

Igual que el amo de aquellos tiempos usaba a Tom -al negro doméstico- para mantener a raya a los negros del campo, el mismo viejo amo tiene hoy a negros que son mas que tíos Tom modernos, tíos Tom del siglo XX, para mantenernos a raya a tí y a mí, para tenernos controlados, mantenernos pasivos, pacíficos, no violentos

Fuente:

http://www.islam-shia.org/articulos/090203_01.htm

 

 

Chechenia e Ingushetia recuerdan 65 aniversario de deportación estalinista

EFE , Moscú | 23/02/2009 - hace 3 días 1 hora

 

Las repúblicas rusas de Chechenia e Ingushetia recordaron hoy a las víctimas de la deportación estalinista de ambos pueblos que comenzó hace 65 años, en plena II Guerra Mundial.

Ambos pueblos, que entonces formaban una sola república, fueron falsamente acusados de colaborar con los nazis y desterrados en vagones de ganado a Siberia y zonas desérticas de Asia Central.

El presidente de Chechenia, Ramzán Kadírov, recordó que esta "terrible tragedia en la historia del pueblo chechén" coincidió con una de las festividades más importantes del país, el Día del Ejército Rojo (hoy Día del Defensor de la Patria).

"Decenas y centenares de miles de personas murieron durante ese triste viaje. Más personas todavía perdieron la vida en los primeros días de la llegada de frío, hambre o enfermedad", declaró Kadírov, citado por la agencia Interfax.

Sin embargo, subrayó, "en esos mismos instantes, miles de chechenes combatían en los frentes de la Gran Guerra Patria (II Guerra Mundial para los rusos), derramaban su sangre por la patria, eran ejemplo de valentía y daban sus vidas sin lamentaciones por la victoria".

Según Kadírov, "como siempre en los momentos difíciles, el Ser supremo se mostró benevolente con los chechenes y éstos no sólo conservaron su identidad nacional, sino que fortalecieron aún más su deseo de regresar a la patria".

También el presidente de Ingushetia, Yunus-bek Yevkúrov, subrayó que "la deportación de pueblos enteros se llevó a cabo con acusaciones falsas de traición a la patria, mientras centenares de miles de hijos e hijas de estos pueblos caían heroicamente en los frentes, defendiendo a la patria de la invasión fascista."

Sin embargo, agregó, 13 años en tierra ajena "no derrotaron al pueblo, que no perdió sus valores morales y conservó su lengua, sus costumbres y tradiciones seculares".

"La mejor forma de honrar la memoria de nuestros ancestros fallecidos durante los años de la deportación estalinista, es precisamente con el hecho de la creación y el desarrollo de la república Ingush", agregó Yevkúrov, citado por la agencia oficial Itar-Tass.

La deportación duró hasta el "deshielo" del líder soviético Nikita Jruschov, que en 1957 devolvió a los dos pueblos a su tierra, y costó la vida a medio millón de personas, más de la mitad de los deportados.